Hoy quiero presentarte a una chica que contagia positivismo desde su cuenta de Instagram.

La conocí a través de este podcast y hoy ella viene a compartirnos una experiencia muy personal pero tan palpable.

Mar, bienvenida. Qué bueno tenerte por aquí. Me encantaría que las personas te conozcan mejor. ¿Nos contarías un poco sobre ti?

¡Hola! Para mí es un gusto estar aquí. Debo admitir que no soy buena hablando de mi misma, pero haré un gran intento. Soy de esa clase de persona que no puede pasar un día sin hacer nada, me gusta estar en movimiento todo el día.

Pasiones tengo muchas, entre ellas están escribir, leer, tomar fotografías, explorar a mis alrededores y obviamente escribir en mi blog. Soy también alguna clase de adicta al café, al labial rojo, ordenar mi clóset por colores, a tuitear sin sentido y a encontrar inspiración hasta en las cosas más pequeñitas.

 

Minimalismo en las relaciones tóxicas

Mucho de esto sin duda se ve en Instagram. Y después de escucharte en el podcast de Mariana, supe que tenías una gran historia que contar. Como minimalista, creo que se puede adoptar a las relaciones interpersonales. De dejar ir las relaciones tóxicas, de alejarnos de personas que nos hunden. De esto, ¿nos compartirías tu experiencia?

Alguna vez conocí a una persona que era alérgica al chocolate y pese a eso, disfrutaba comerlo muchísimo, aunque tuviera que lidiar con su pequeña reacción alérgica. Es así como yo definiría a una relación tóxica; cómo algo que te hace daño, pero al mismo tiempo te tiene tan enviciada que no lo dejas. Cada persona tiene una razón diferente, pero ninguna lo deja.

Yo me enamoré profundamente de este chico que era diferente a mí. Él me amaba tanto que olvidé de amarme a mí misma. A las pocas semanas de la relación caí en cuenta que una palabra suya podía llevarme al cielo o al infierno y no hice nada al respecto; nunca cuestioné eso. Fueron meses de ir y venir, meses de peleas por cosas pequeñas y ridículas por las que nunca imaginarías que una pareja pelearía. Cada pelea sacaba lo peor de nosotros. Insultos y palabras feas que se quedaron en mi mente aún después de haberlas dicho. La relación me alejó de muchas personas y llegué a tener a mi familia en contra.

Terminaba tan cansada de pelear que huía de él, tenía algo en mi interior que me rogaba que saliera corriendo —de ahí, de él. Dejaba de verlo por unos días y cuando volvíamos a estar juntos decíamos todas estas cosas cursis de película. Creé muchos recuerdos hermosos, pero también hubieron muchas pesadillas.

Con el tiempo, comencé a sentir que debía “andar de puntitas” a su alrededor, porque cualquier cosita podía hacer que otra guerra estallara. Sin darme cuenta, perdí mucho más que la confianza en mí misma. Me perdí en él, en los sentimientos que me provocaba y creo que él también se perdió en mí. Él era como el chocolate y yo la alérgica. No nos hacíamos bien, pero seguimos con esa rutina por mucho tiempo.

Después de cuatro años, las cosas se salieron de control y hubieron más personas afectadas por nuestras peleas. Creo que de alguna forma eso me “despertó”. Yo no era la misma; mi corazón se endureció y no confiaba en nadie (ni en mí). Quedé en ruinas, pero puse mi mente en que si Roma, que es una ciudad tan hermosa que te quita el aliento, fue construida desde las cenizas, entonces yo también podía hacerlo. Intenté olvidar todo el estrés, los pensamientos horribles y me concentré en mí; en amarme.

De las cenizas salió una mujer infinitamente más fuerte, que se ama a sí misma y es aún más sabia. Me tomó mucho tiempo lograrlo y a veces, era desesperante. Salí de ahí con vida y cada día estoy agradecida por ello.

Una relación tóxica no se limita a una relación de pareja. Puede ser una amistad o un familiar, aquella persona con quien sientas que debes “andar de puntitas a su alrededor”. Y desde el fondo de mi corazón te digo:

 

Nunca permitas que nadie te dañe ni te haga sentir que no eres fácil de amar. Aférrate a ti misma cómo te gustaría que alguien más lo hiciera por ti.

Para quienes están pasando por una situación similar, ¿qué les dirías?

Se que es difícil entender que te encuentras en una relación tóxica.

En la mayoría de casos te sientes aprisionada entre dejarle ir o seguir aunque te esté dañando. Ojo aquí:

 

El hecho de que alguien te haga daño, no abarca únicamente el daño físico. Las palabras pueden ser intangibles, pero son tan dolorosas como un golpe.

Creo que debes tener siempre en mente algo en cuanto a una relación: mereces ser amada y feliz. Sin importar lo que otras personas quieran hacerte creer. Una relación sana siempre va a brindarte más felicidad que tristezas, nunca va a hacer que el amor por ti misma decrezca en ningún momento.

En caso de que estés saliendo de una relación tóxica, déjame responder esa duda interna que sé que tienes: sí, las cosas mejoran. Las heridas que te deja nunca desaparecen, pero dejan de doler. Y lo que es más importante, sí vale la pena pelear por ti.

¿Cuál crees tú es el primer paso para alejarnos de las relaciones tóxicas?

 

El primer paso lo divido en dos partes que son igual de importantes y difíciles:

La primera parte es identificar que estás en una relación tóxica; porque, seamos honestas aquí, a veces el amor te tiene tan cegada que no quieres ver lo que está pasando frente a ti. Quitarte la venda de los ojos es tan difícil como necesario.

La segunda parte y quizá la más complicada de ambas, es amarte lo suficiente como para alejarte. En el pasado, escuché a varias personas decir que no puedes amar a alguien más si no te amas a ti misma primero. Solía reírme y creer que era una tontería. Ahora, puedo decirte que la frase está mal dicha, porque sí puedes amar a alguien aún sin amarte a ti misma. Puedes, pero no debes.

La única persona que va a acompañarte el resto de tu vida, quien nunca va a abandonarte, aquella persona que va a levantarte cada vez que pases un momento muy difícil y hacer que llegues tan lejos en la vida, eres tú misma.

Se hace fácil creer que con tener gente a tu alrededor jamás vas a sentir soledad. Algunas personas incluso conservan a gente que no hace más que dañarles emocionalmente, sólo porque no quieren estar solas. La verdadera soledad existe cuando te odias. Una vez que comienzas a amarte a ti misma, te das cuenta que no importa cuantas personas te rodean o no, nunca vas a sentir soledad de nuevo. También te ayuda a identificar a personas tóxicas y a sacarlas de tu vida mucho más fácil.

Ojalá hubiera sabido eso.

Yo sé que no eres minimalista, ¿pero considerarías que de cierta manera lo has adoptado con respecto a tus relaciones interpersonales?

Por minimalismo entiendo que es dedicarse a lo importante y descartar todo lo innecesario. No soy minimalista en absoluto, pero sin darme cuenta lo he adaptado en cuanto a mis relaciones interpersonales. Únicamente conservo en mi vida a todas aquellas personas que de alguna forma me hacen sentir lo bien que es ser yo misma. Tengo un círculo pequeño de amistades, pero me brindan tanto apoyo y cariño, que es casi como si tuviera cientos de personas.

 

No importa la cantidad, sino la calidad

En su instagram @MofMarvelous se puede sentir tu confianza y fuerza. Y aunque ha pasado por una experiencia difícil, has demostrado que se puede llegar más lejos y con la cabeza en alto. Te agradezco mucho tu visita a La Morada Simple y te deseo mucho éxito en tu vida positiva.

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