Un hogar que te haga feliz

“No se puede crear felicidad con objetos bellos, pero se puede arruinar bastante la felicidad con los malos”.

Esta frase de Finn Juhl nos aconseja elegir calidad antes de cantidad. Nos recuerda lo importante de elegir conscientemente aquello que permitimos en nuestra vida.

Sin importar la cantidad de cosas que tengas en casa, elige las que nutran a tu alma y que sean cosas que verdaderamente desees en tu vida.

A veces permitimos muchas cosas por compromiso, porque “así debe ser” o porque no queremos herir sentimientos –y a veces porque no queremos enfrentarnos a nosotros mismos–, pero es vital aprender a decir “no” porque también merecemos decirle sí a nuestra vida:

Tener cosas que cumplen una función.

Conservar con sentido.

Limitar lo que no es necesario.

Sentir libertad de la acumulación.

Yo creo que se puede ser feliz, sin importar la cantidad de pertenencias que tengamos, mientras todo tenga un sentido de ser en tu vida.

Si eres amante de la decoración y deseas que tu hogar nutra tu alma y refleje tu esencia, te comparto 5 consejos para este proceso.

CONSERVA –O ADQUIERE– LO QUE TE GUSTA

Lo más importante es que lo que compremos o recibamos concuerde con nuestro estilo, gustos y forma de vida. Es vital que te agrade 100%, ya que son cosas que adquieres –no con dinero–, sino con tiempo de vida.

Las cosas que conserves necesitarán:

Dinero

Mantenimiento

Tiempo

Pregúntate, ¿a qué le quieres dedicar estos recursos?

SI NO TE LLENA, NO LO CONSERVES

Hay ocasiones en las que la presión por tener nuestra casa “completa” o llena, nos hace comprar lo que no necesitamos. En ocasiones nos convencemos de que necesitamos lo que compramos –ya sea porque sentimos prisa o por las opiniones externas. Y es importante hacer un filtro a estas ideas.

Tú debes tener la última palabra y tú eres quien decide lo que entra en tu hogar y en tu vida. Si no te convence algo, es porque no es para ti.

SI NO TE ALCANZA, AHORRA

También se da la situación que encontramos algo que nos gusta pero está lejos del presupuesto. Para esto, creo que es mejor esperar y ahorrar.

No compres nada por “mientras”. Cuida tu dinero y invierte solo cuando encuentres algo que cumpla una función. Recuerda que tu dinero no es solo papel y monedas, es tu tiempo y tu esfuerzo.

SI NO PUEDES COMPRARLO, HAZLO TÚ

Otra forma de conseguir lo que nos gusta sin hacer una gran inversión es hacerlo nosotros mismos – o en su defecto, comprar de segunda mano y restaurar.

Con las ventajas que nos trae el internet podemos buscar un sin fin de consejos o podemos encontrar artículos de segunda mano. Si eres de las personas que disfruta de hacer las cosas, seguir un video paso-a-paso te puede dar una gran experiencia y sacarte de la rutina.

Lo mejor de todo, el ritmo y el presupuesto lo defines tú.

AMA EL PROCESO

Todo proceso es cambiante, siempre se puede mejorar. Así que no te apresures por “terminar” algo que es interminable. Disfruta del proceso. Año con año tus necesidades cambian, tu perspectiva madura, tus gustos se ajustan.

Así que no corras y vive con lo que es suficiente para ti.

No quieras complacer a todo mundo. No compres cosas porque “así debe ser”. Adquiere lo que necesita y construye una vida que conecte contigo.

¿Te ha pasado que te sientas presionada por hacer de tu casa o tu vida lo que quieren las demás personas?

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