El día de hoy te quiero compartir algunos detalles sobre el minimalismo y la relación que tiene con otros movimientos que están surgiendo en la actualidad. Hablaremos sobre zero waste, vida ética, veganismo y vida slow. Pero antes que nada ¿qué es el minimalismo?

El minimalismo es la tendencia de cuestionarse sobre lo que realmente es suficiente y consiste en mantener sólo las cosas útiles y prácticas, procurando deshacernos del caos y el desorden. Lo principal es enfocarnos en nuestras necesidades y eliminar las cosas “por si acaso” o “por moda”.

Cabe recalcar, que ‘suficiente’ depende mucho de cada persona y el minimalismo no tiene reglas estrictas. Todo se trata de vivir con menos ataduras materiales y vivir con lo esencial. Yo, por ejemplo, empecé por necesidad económica, y al poco tiempo descubrí cómo tener poco podía ser tan liberador. Fue así cómo decidí llevar una vida minimalista.

Con el tiempo, adopté otros movimientos y es por eso que te quiero compartir más sobre ellos y cómo los puedes adoptar a tu vida seas minimalista o no.

El minimalismo y otros movimientos

Zero Wwaste

El zero waste o “residuo cero” es un movimiento que busca erradicar la toxicidad de los residuos y minimizar el volumen de los mismos. Su principal objetivo es eliminar los desperdicios, concientizar el consumo y asegurar que los productos no dañen al planeta.

Este movimiento surgió de la necesidad por hacer algo en contra de los altos niveles de contaminación y la destrucción masiva de nuestros recursos y espacios naturales, ya que esta situación está repercutiendo en nuestra salud y bienestar.

Si llegaramos a implementar este movimiento podríamos reducir nuestro impacto, vivir de una manera más consciente y en armonía con nuestro entorno.

Algunas de las prácticas que puedes adoptar a partir de ya son:

1. Las compras a granel. Usa tus propias bolsas reutilizables y envases de vidrio para evitar acumular bolsas de plástico que sólo contaminan nuestro planeta.

2. Evita los desechables. Lleva contigo un vaso y utensilios para cuando no haya opciones reutilizables. Intenta con alternativas de bambú o acero inoxidable y reduce así la basura que generas fuera de casa.

3. Dile adiós a los plásticos. Y compra opciones más sustentables o sin empaque. El vidrio, la madera, el corcho, el algodón orgánico serán tus mejores aliados.

4. “No” a los productos de un solo uso. Nada de servilletas, popotes, botellas de agua. Prueba las alternativas reutilizables y llévalas contigo, que nunca estarán de más.

Para conocer algunos de mis produuctos favoritos, haz clic aquí.

Estilo de vida ético

Otro movimiento de la mano al zero waste es el estilo de vida ético que engloba otros movimientos como el consumo consciente, comercio justo, vida simple, vida intencional y la vida sostenible.

Y todos estos conceptos se orientan en llevar una vida con mayor enfoque, de acuerdo a nuestros principios y valores, sin dañar ni perjudicar a nadie en el camino. Que lo que adquirimos, sea en menor cantidad pero de mayor calidad.

Lo principal de este estilo de vida, es mantenernos informados sobre lo que compramos y elegir lo que esté en línea con nuestros valores.

La forma en que yo adapté este movimiento con el minimalismo es que, aunque consumo y compro menos, procuro elegir cosas de mejor calidad y fabricado por compañías comprometidas con el bienestar del cliente, sus empleados y la naturaleza.

No es tan difícil empezar con lo que está en nuestra manos, así que te quiero compartir 3 consejos para que tus compras sean minimalistas y más éticas:

1. Investiga las compañías antes de comprar un producto. Y elige las mejores opciones a tu alcance. Para eso, te recomiendo usar la aplicación GoodGuide.  Te ayudará a filtrar las opciones de acuerdo a tus necesidades y valores.

2. Elige productos locales y apoya a las pequeñas empresas que piensan como tú y tienen las mismas inquietudes.

3. Compra productos de segunda mano y dale un nuevo uso a lo que ya hay. Antigüedades, prendas, muebles, hay tantas cosas que aún puedes aprovechar. Por ejemplo, la silla de mi oficina la encontré a lado de la pila de basura y aún estaba entera.

Al comprar, no olvides reflexionar si lo que obtienes tiene consecuencias negativas para otros, para ti mismo o para el planeta.

Veganismo

Otro de los movimientos que muchos creen que viene de cajón cuando te vuelves minimalista es el veganismo. Y no. No tienes que ser vegano para ser minimalista. Pero te quiero compartir cómo es que una alimentación a base de plantas se relaciona con el minimalismo.

Los productos de origen vegetal pertenecen a los niveles más bajos de la cadena alimenticia por lo que requieren menos recursos y menos procesos para poder consumirse.

Las recetas que hacemos en casa, por ejemplo, son hechos con mínimos ingredientes pero con mucho sabor, sin mencionar que son saludables y económicos. Una alimentación a base de plantas, es ligera para el estómago, fácil de preparar y con el mínimo esfuerzo puedes crear algo delicioso. Cuéntame, ¿te animarías a comer productos más naturales y menos procesados?

Si no quieres convertirte en vegano de la noche a la mañana, te dejo algunos consejos para “minimizar” tu alimentación:

1. Elige un día a la semana y no consumas productos de origen animal. Un día de cambios puede hacer una gran diferencia.

2. Elimina los productos que ocasionan el mayor sufrimiento. El minimalismo se enfoca en minimizar, el veganismo en minimizar el sufrimiento. El pollo, el huevo y los mariscos, son los primero que se tienen que ir.

Recalco, no tienes que ser vegano si quieres ser minimalista, pero para los que desean minimizar sus vidas en distintos aspectos, estos dos consejos son el punto de inicio. Yo soy vegana no por ser minimalista sino porque va con mis principios. Pero no tienes que serlo, si así lo deseas. Cada quien ayuda al mundo de una manera u otra.

Vida slow

La vida slow es otro de los movimientos que han llegado para quedarse en mi vida. El tener menos cosas, ha significado para mi tener menos preocupaciones, menos cosas que limpiar, menos cosas que comprar… y más tiempo para disfrutar.

La vida slow es un movimiento que fomenta desacelerar nuestra rutina y concentrarnos en el tiempo de calidad y el desarrollo personal.

En un mundo moderno donde todo se trata de conseguir el menor tiempo y hacer todo más rápido, es importante abrir los ojos y descubrir que el tiempo es lo único que no recuperamos. Por eso, hay que valorarlo y aprovecharlo.

Si adoptas la vida slow descubrirás, en unos años, que viviste mejor y dejaste atrás las preocupaciones de las cosas que no importaban. Si aprendemos ahora que lo importante no son las cosas, sino lo que hacemos con nuestro tiempo, viviremos agradecidos por la buenas decisiones que hayamos tomado.

Mis consejos para una vida slow son los siguientes:

1. Disfruta de los tiempos. No quieras correr y aprovecha de cada cosa que haces.

2. Respeta tus tiempos. No lo olvides: el cuerpo es sabio así que no lo aceleres, duerme bien y come tranquilo.

3. Procura calidad antes que cantidad. La vida no es una competencia por ver quién viaja más o quien ha tenido más estudios, la vida se trata de aprovechar lo que necesitamos y sacarle provecho.

Ahora, es momento de que me digas lo que piensas.

¿CUÁL MOVIMIENTO TE GUSTARÍA ADOPTAR EN TU VIDA?

.Recuerda, existen muchos matices del minimalismo y se pueden adaptar a tus principios y necesidades. Tu forma de vivir el minimalismo puede ser muy distinta a la mía pero no significa que una forma sea mejor que la otra.

¿Con cuáles te quedas?

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