Acumular porque sí y por si acaso.

Nos han enseñado en nuestra vida que el que tiene más es más feliz. Pero poco sabíamos de pequeños –y aún de grandes– que nuestras necesidades se pueden satisfacer con lo mínimo.

Tampoco te sorprendas si el hábito de acumular termina por traerte cosas que no necesitas ni te hacen feliz. Acumular es un hábito tan incorporado en nuestra vida y ha llegado el momento de eliminarlo de una vez por todas. A continuación, 5 consejos para dejar de acumular.

1. Analiza tus hábitos de consumo

Para evitar la acumulación necesitas comprender por qué consumes. Las agencias de publicidad son una de las principales razones por las que consumimos tanto. Como ya lo había mencionado, las agencias nos prometen pertenecer a un grupo o adquirir parte de una identidad cuando compramos cosas. Pero también nuestros círculos sociales nos impulsan a comprar. Por eso, es importante siempre recordar que las cosas que tenemos no nos definen y no hay necesidad de comprar constantemente.

Piensa más en las cosas que esencialmente necesitas y evita las cosas poco funcionales. Evita que los medios y las personas te convenzan de que necesitas tanto y reflexiona antes de comprar.

2. Recuerda: menos es más

Y también, menos es mejor. Yo siempre lo digo: tienes menos, tienes menos cosas de las cuales preocuparte y ocuparte. Si te esfuerzas por tener lo indispensables en casa, tendrás tiempo de sobra para cosas más provechosas. No olvides que el tiempo es mu valioso y es de las cosas que no se recuperan nunca, así que no lo menosprecies.

Valora tu tiempo, tu talento, tus sueños y las personas a quienes amas y verás que no necesitarás de cosas materiales. Las cosas son herramientas pero no te hacen más, ni mejor.

3. Si algo entra, algo debe salir

Pero si aún no consigues dejar de comprar cosas, sigue la técnica de algo-entra-algo-sale. Es una forma sencilla de evitar la acumulación. Pero eso sí, cada que surja esta situación es importante que te cuestiones sobre lo que entra y lo que tiene que salir. Te ayudará a apreciar lo que ya tienes y a reevaluar si realmente vale la pena el reemplazo y la inversión.

Y poco a poco trata de ir reemplazando sólo las cosas que no tienen arreglo y que sí necesitas. Enfócate en lo que utilizas frecuentemente en tu rutina para no comprar innecesariamente.

4. Antes de desechar algo, búscale otro uso

Siguiendo el punto anterior: antes de reemplazar y comprar, analiza y busca la manera de reutilizar las cosas con las que ya cuentas. Lo importante es aprovechar las cosas que ya tenemos. Pero si sientes que has agotado las ideas para reutilizar y las cosas que tienes parecen no tener un uso en tu hogar, es mejor dejarlas ir para que alguien más las aproveche.

Puedes mandar las cosas que no vas a utilizar a centros de acopio o reciclado. Si se quedan en casa y no las utilizas terminarán desgastando sin ser utilizadas. Y aunque muchas cosas no se pueden reciclar, te sorprenderás de los usos tan creativos que la gente puede encontrar.

5. El minimalismo es un proceso constante

No olvides que el camino minimalista es un proceso de aprendizaje; cambia, mejora y evoluciona:

Compra lo que necesitas y no compres por impulso.
Descubre lo que realmente necesitas y utilízalo.
Toma acciones para encaminar lo que no necesitas a quienes las aprovecharán.
No todo funciona en la vida de todos, así que no te aferres a las cosas.
Evalúa constantemete y reemplaza sólo cuando tengas que hacerlo.

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